21 junio 2006

El milagro de la vida

 El lunes pasado pusimos en una cajita, dentro de la pecera que tiene mi mujer en la oficina, una pareja de "betta splendens" de color rojo vivo, con el fin de que se pusiéran románticos e intimaran.
 Antes de conocerse el macho ya había empezado a construir un nido de burbujas. La hembra, por su parte, nadaba alrededor de la caja donde estaba metido el macho, evaluando si era suficientemente bueno para ella.
 Después de unas horas de conocerse, el macho comenzó a reforzar el nido. Mientras tanto la hembra se hacía la tonta, nadando por la cajita ignorando al trabajador betta...
 Al final ella se dió por conforme con el nido que había hecho el macho, se puso debajo de las burbujas y dejó que él la "abrazara". Cuando se separaron comenzaron a caer un gran número de huevos, que rápidamente los primerizos padres se apresuraron a recuperar del fondo de la caja y a subir al nido, depositando un huevo en cada burbuja.
 Este proceso se repitió varias veces, hasta que opinaron que ya se habían divertido bastante y el macho comenzó a ponerse agresivo. En este momento sacamos a la hembra de la caja, para evitar que el macho la hiriese y el macho se quedó al cuidado del nido.
 Seguiremos informando de la evolución de la parejita y su descendencia.

1 comentario:

Arantxa (hermanísima) dijo...

Hay que ver como la liais con los pececitos...
Pero tengo que admitir que la linda historia de esta parejita me ha emocionado, sobre todo ahora que acabo el curso y me pongo sensiblona porque me separo de mis compis (again).
Esperamos noticias de la familia pececil.

Besos!