27 julio 2006

El día que se cayó el cielo sobre nuestras cabezas

 Ayer se produjo uno de mis fenomenos meteorológicos favoritos (después de una buena tormenta de rayos): el granizo. Cayeron sobre la provincia de Buenos Aires unas piedras de tamaño considerable (más grandes o más pequeñas dependiendo de la zona).
 Por suerte por Lanús su tamaño era bastante light y se no produjeron daños (por suerte y gracias a la velocidad de Romina, quien se llevó un par de piedrazos para salvar el coche). En otras zonas en cambio se produjeron bastantes roturas de parabrisas y daños varios a vehículos que circulaban por la calle.
 Como en las fotos que saqué con mi móvil no se ve mucho he robado la foto de la web de La Nación (en el link hay más fotos del evento).

2 comentarios:

Arantxa (hermanísima) dijo...

Pues por aquí, en el hemisferio norte, también ha caído una granizada de estas considerables, de las que hacen historia, vamos..

Volviendo a la (más que cruda, cocida) realidad aquí está cayendo una buena tormenta de rayos solares que se ve que son mu malos, porque la gente estña empezando ya a mutar en cangrejos (los turistas ya ni te cuento). Espera que pronto no desarrolle pinzas y ya no pueda escribir.

COMENTARIO EJEMPLO DE LOS EFECTOS DEVASTADORES DEL CALOR SOBRE EL CEREBRO...XD

Ricardo dijo...

La verdad es que a mi también me agrada mucho ver (siempre que esté debidamente resguardado y a salvo) este tipo de fenómenos metereológicos. Las lluvias fuertes, las granizadas, la fuerza del mar cuando esta enfadado y rompe con ira contra las rocas, etc es algo que me atrae y a la vez me hace sentir lo "mierdecillas" que somos comprarados con tanta fuerza.